Análisis y opinión |
Retos estructurales de la elección judicial
Primer Movimiento

Laurence Pantin, directora de Juicio Justo y co-coordinadora del Observatorio de la Justicia de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del Tecnológico de Monterrey analizó en Radio UNAM los principales retos que enfrenta la primera elección judicial en México. Señaló que se trata de un proceso inédito y de enorme complejidad, ya que entre este año y 2027 se renovarán todos los cargos judiciales del país y subrayó que esta elección fue organizada con poco tiempo, recursos limitados y bajo condiciones que generan múltiples preocupaciones.
Entre los principales desafíos, destacó el modelo de preselección de candidaturas, que permitió la inclusión de perfiles con posibles vínculos con el crimen organizado. También advirtió sobre el volumen de cargos en juego y la imposibilidad práctica de que la ciudadanía conozca a todas las candidaturas, más aún cuando las campañas se limitaron casi por completo a redes sociales. Este aspecto, explicó, empeoró la desigualdad, ya que las personas candidatas que tuvieron más recursos personales lograron mayor visibilidad, en perjuicio a los perfiles con menos respaldo económico, especialmente mujeres.
Otro aspecto señalado fueron las candidaturas únicas. La Dra. Pantin explicó que cada poder tenía la posibilidad de postular hasta dos candidatos por cargo, pero en algunos casos no solamente presentaron un solo candidato, sino que además coincidieron en postular a la misma persona. Advirtió que este patrón evidencia acuerdos entre poderes con el objetivo de imponer candidatos y controlar el poder judicial. En Durango, por ejemplo, todas las candidaturas fueron únicas, lo cual elimina cualquier incentivo para participar en la votación. En Coahuila y Quintana Roo, los candidatos postulados por cada poder coinciden para más de la mitad de los cargos. Esto, advierte, no cumple el propósito central de la reforma, que consistía en permitir que las personas pudieran elegir a quienes integrarán el poder judicial. Al haber acuerdos entre los poderes para presentar una sola opción a la ciudadanía, lo que se presenta no es una elección, sino una imposición, lo que desvirtúa por completo el sentido del proceso en esos estados.
En cuanto al principio de paridad de género, reconoció que es un avance que se busque garantizar la equidad en los resultados, no solo en las candidaturas. Sin embargo, advirtió que el mecanismo actual genera problemas. Al competir hombres y mujeres por las mismas vacantes, y al permitir al Instituto Nacional Electoral (INE) reasignar cargos a mujeres incluso si no obtuvieron la mayoría de los votos, se abre la puerta a controversias que pueden poner en cuestión la legitimidad del proceso. Sostuvo que esta situación se debe a un diseño legislativo deficiente y que una solución más sencilla y transparente habría sido dividir desde el inicio el total de los cargos entre mujeres y hombres.
A estos desafíos se suma el sistema de cómputo de votos, desarrollado específicamente para esta elección en condiciones técnicas y presupuestarias adversas, lo cual incrementa el nivel de incertidumbre sobre la operación y los resultados.
Por último, alertó sobre el uso de ¨acordeones¨ y señaló que muchos de estos materiales provienen de partidos políticos, lo cual es inconstitucional y pone en riesgo la libertad del voto.
Te invitamos a escuchar la entrevista completa a partir del min. 02:09:52 aquí.